El ser humano es capaz de torturar, de matar, de violar y de asesinar, pero también es capaz de enamorar, de cantar, de sonreír, de emocionar. Hoy se da un nuevo enfrentamiento árabe-israelí, al que todos asistimos como espectadores lejanos. Vemos un uniforme frente a otro uniforme, la imagen de una batalla. Un escenario absurdo que no soluciona problemas, crea otros que difieren en el tiempo su solución definitiva.
Por eso hoy apuesto por el ser humano con un uniforme de colores con una nariz roja, con zapatones que nos hace preguntarnos si merece la pena tanto horror.
Es verdad, en medio de los fúsiles, de los tanques y de las bombas – bombas inteligentes decía hoy la prensa – un hombre vestido con una nariz roja no pinta nada, pero quién es quien pinta menos en la vida de los hombres, ¿qué nos hace menos falta: una nariz roja o un fúsil?
La nariz roja prueba la existencia de la esperanza, que se ha refugiado en el corazón.
¿Dónde tienes tu nariz roja?
¡¡¡Póntela!!! ¡¡¡Pónsela!!!



El payaso es alguien que abre un espacio infinito de preguntas, parece inadaptado, el desposeido, el diferente, aquel de quién los demas se rien, pero nos recuerda la ingenuidad que tenemos cada uno dentro de si mismo y que somos capces de producir alegría. ¡Ojalá aprendamos de él!
Buen post, volveré
¡Vivan las narices rojas que regalan sonrisas!
Buenas noches.
Que hermoso lo de la nariz roja... Póntela, pónsela. Me gusta tu blog. Besos.
umzotdlhw yhqhrarii izwzjrswa onlfvwtasyi nbkdfb lzudayadcm lbizweeu bsnktrmxzc
Me dan miedo las narices rojas, y aún más los payasos.