Escribimos confiando en que alguien nos leerá y compartirá o disentirá de nuestras ideas, sentimientos o de nuestra forma de decirlas y exponerlas. Pero ¿quién es nuestro lector ideal? ¿Hemos pensado en él alguna vez?
Os sugiero algunas definiciones con la sana intención de que vosotros las completes.
El lector ideal no sigue una historia: toma parte en ella
Al lector ideal le son familiares todos los recursos
Para el lector ideal todas las bromas son nuevas
El lector ideal no presupone las palabras del escritor.
El lector ideal es acumulativo: cada vez que lee un libro agrega una nueva capa de recuerdos a la narrativa.
El lector ideal posee un perverso sentido del humor
El lector ideal jamás cuenta cuántos libros tiene.
Al lector ideal le gusta usar el diccionario
El lector ideal juzga un libro por su portada.
El lector ideal es, para un libro, la promesa de la resurrección.
Sigue tú

servido por utopia49
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Fetuza en apuntes impertinentes hace un interesante comentario sobre la poligamia entre los musulmanes y su deseo de que se autorice en España. Pero entre sus preguntas hay un detalle importante que se le pasa por alto.
Desde mi punto de vista cuando una pareja decide caminar juntos, con papeles o sin papeles, por la iglesia o por lo civil, homo o heterosexual, entre las razones que le llevan a ello está la fidelidad a la pareja que han elegido. Y no me refiero solo a una fidelidad sexual, sino a una fidelidad que significa que ninguna otra persona o cosa puede estar para el marido/mujer antes que la mujer/esposo y viceversa.
Y si esto es así la poligamia impide la fidelidad, hay otras mujeres con quien compartir la primera y esa fidelidad se rompe, no existe, por eso creo que no es buena la poligamia ni deseable en ningún país ni religión. Es vejatoria para la mujer, su marido nunca le será fiel en ningún concepto.
servido por utopia49
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He leido esto en un blog y creo que merece la pena que lo leais
Aprender
Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse, y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que solo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado solo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba ya no tiene ningún sentido.
Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo...aprenderás...
servido por utopia49
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Hubo una época en la que se pensaba que la televisión además de entretener debía de educar. La realidad es que a las cadenas de TV sólo les interesa ganar audiencia y deben de tener guardado en el cajón bajo llave cualquier tipo de responsabilidad sea de tipo pedagógico o moral. Al fin y al cabo los jóvenes y niños pasan frente al televisor el mismo tiempo que en la escuela.
Más lejos nos lleva Emilio Lledó que considera a la televisión una corruptora de neuronas por difundir la cultura del morbo, del cotilleo ya que una cosa es entretener y otra degenerar.
Pero el problema más serio que conlleva el uso abusivo frente al televisor, vivir las imágenes significa una perdida de lenguaje. Y el lenguaje es la cultura del ser humano, lo que conforma las ideas.
En los últimos años los pedagogos y sociólogos vienen denunciando que los jóvenes están perdiendo capacidad narrativa. A veces pienso que el problema no es la televisión ni sus programas basura ni los documentales que todos vemos, el problema es que preferimos no pensar y si ver y oír.
servido por utopia49
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